viernes, 11 de abril de 2014

Loca de amor.

Te quiero. Y es una locura quererte. Y más locura aún es decírtelo. 
Pero necesito sacarlo fuera, porque te quiero de una manera que me consume, que me oprime el pecho y no me deja respirar, que me va hacer estallar si me lo quedo dentro. 

Me produces una ternura extrema. Y siento la necesidad de cuidarte y protegerte en todo momento. 
De machacar a todo aquel que tenga el propósito de hacerte daño. 

Me encantaría poder regalarte mil caricias cada día, llenarte de besos, rodearte con mi brazos, y quedarme acurrucada en tu pecho, mientras me aprietas bien fuerte, como si tuvieras miedo de que me escapara, aún sabiendo que no me voy a ir a ningún sitio. No sin ti. 

Que no soy la mejor dibujando, pero sacaría la paleta de colores siempre que fuera necesario para pintar tus días grises. 

Y aunque yo ya tuviera un trabajo, haría horas extras como payasa sólo por verte sonreír, pues eso es lo que pone luz a mi vida. 

Es que sería capaz de poner mi vida patas arriba con el único propósito de hacerte feliz. 

Y poco se habla de lo bonito que sería compartir amaneceres contigo. 
Que fueras lo último que veo al cerrar los ojos antes de dormir, y lo primero cuando los abriera al despertarme. 
O de lo bonito que sería observarte mientras duermes con la cabeza sobre mi pecho. 

Y de las noches que pasaríamos sin dormir, perdidos entre la pasión. Haciendo el amor como si fuéramos a rompernos, o follando como si no hubiera mañana. Habría momentos para todo.
 
Salir a la calle y andar cogida de tu mano. Y sentir que el mundo se muere de envidia, porque es a mi lado al que caminas.

Sorprenderte, mil y un veces. Incluso cuando pienses que ya no hay más que pueda hacer, siempre encontrare la manera de darle la vuelta a las cosas y sorprenderte. 

Vencer juntos los problemas. Que aunque llueva, truene, nieve o se aveciné un tornado, juntos podemos con todo. 
Que si hay tormenta no esperáremos a que salga el sol. Bailaremos bajo la lluvia, aunque ningunos de los dos sepamos. Y reíremos, mientras la gente nos mira y seguramente cuchichee que estamos locos. 

Pero qué importa. Yo si estoy loca. Loca de amor. Amor por ti. 

martes, 8 de abril de 2014

Abrazo.

Esos días en los que tienes el modo “necesito un abrazo” activado. 
Y aunque realmente cualquier abrazo te reconfortaría, sabes que es en sus brazos donde realmente quieres estar. 
Y no puedes.

miércoles, 2 de abril de 2014

No.

Siempre recibía un “No” por respuesta. Y había uno, que no estaba preparada para escuchar. Por eso, aunque todo el mundo le recomendaba que lo mejor era decirle “te quiero”, ella se lo guardó, fue a la barra de un bar, e intentó ahogar sus sentimientos en alcohol. Pero parece que estos, no estaban dispuestos a dejarla sola.

sábado, 22 de marzo de 2014

Miedo.

La RAE definiendo la planta miedo como:

“1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.”

Supongo que todos tenemos algún miedo. ¿El mío? Miedo a vivir. Quizás por eso no vivo. Sólo respiro, y espero que las cosas pasen. 

Vivo con miedo de perderte. Que estupidez, ¿no? Cómo se va a perder algo que nunca has tenido. Y sin embargo el miedo está ahí, y se me hace imposible imaginarme sin ti. 

Vivo con miedo a la distancia. Porque hace el olvido, y eso dicen. Y me da miedo que te olvides de mí. ¿Miedo a olvidarte? No, eso imposible, porque tú me das vida. 

Vivo con miedo a que en algún momento lo pases mal. A saber que estás triste, que te sientes con los ánimos bajos, y no  poder hacer nada. Porque yo daría hasta lo que no tengo por verte sonreír. Pondría mi vida patas arriba, con el único propósito de hacerte feliz. 

Vivo con miedo a decirte te quiero. Y no porque no lo sienta. Porque te puedo asegurar que te quiero más que a nada. Entonces, ¿por qué me da miedo decirlo? Quizás lo que me de miedo no es decirlo, si no lo que tú puedas decir. Miedo a un “yo no te quiero” Y a romperme más de lo que ya estoy. 

Vivo con miedo a que te enamores. De alguien que no soy yo. Que sería lo más lógico. Que quisieras a alguien a quien pudieras ver, abrazar, besar cuando quisieras, y no cuando pudieras. Alguien con quien poder salir a pasear de la mano, en lugar de alguien como yo, con quién tendrías conversaciones telefónicas. Alguien de tu edad, con quién poder compartir tus cosas. 
Porque esos detalles como la distancia y la edad, pueden darme miedo, pero estaría dispuesta a arriesgar, a hacerlos pequeños, si supiera que para ti, también  son insignificantes. 

Vivo con a que alguien más vea en ti lo que yo veo. Esa magia. Sí, magia. Porque haces desaparecer los problema, y aparecer las sonrisas. Porque a tu lado todo es fácil. Porque haces que el tiempo pase demasiado rápido a tu lado, y demasiado lento cuando no estás. Porque cuando abrazas haces que el tiempo se detenga unos segundos, y yo desearía que se detuviera para siempre, y no soltarte nunca. Y transmites fuerza, transmites amor. Porque cuando me miras siento que puedes ver a través de mí, como si fuera una radiografía. Porque cuando sonríes, siento que muero un micro-segundo, y pienso que eso es lo más bonito que yo he visto nunca. Porque no hace falta que me toques para que todo mi cuerpo tiemble. Porque sólo tú presencia basta para hacerme sentir bien. 
Y si eso no es magia, ¿entonces qué es? 

Pero vivo con miedo... Y el miedo me impide vivir. 

miércoles, 22 de enero de 2014

A veces te quiero.

Y sé que me espera la noche en vela. Porque me muero de ganas de echarte de menos, ¿sabes? Y duele. Duele saber que es muy fuerte esto que siento y tú no sientes. Tengo ganas de tus manos enredándose en mi pelo y de saber a qué sabe tu piel cuando te despiertas. Y sin embargo, no tengo nada de nada. Lloro, pidiendo seguir adelante sin ti. Me asomo a la ventana de mí habitación. ¿Pero qué coño...? Joder, si es que hasta el aire me sabe raro si me falta tu sudor. Y claro, así se me olvida olvidarte. Miro nuestra foto, esa que he encontrado rebuscando en el baúl de los recuerdos. Y pienso por un momento que no existe la distancia. Yo que pensaba tenerte cerca todos los días, y al final estás tan lejos, que queda descartado el dormir a tu lado. De todas formas, ya sabes que te espero sentada en un sueño. Un sueño de esos en los que me quedo mirándote y te veo salir por la puera de atras, y no se sí esperarte, seguirte hasta Marte, o meterme en un bar. Me decido por el bar, porque necesito vino, así que le digo al camarero “Ponme de beber”. Y cuando tengo los sentimiento en formol y estoy harta de cerveza y ron, una melodía se forma en mi cabeza. Y entonces lo decido. Te escribiré por las noches alguna canción, para decirte “Dame el tiempo que no te haga falta, y prometo invertirlo en caricias en tu espalda.”
A ver si así te queda claro, que aunque a veces dueles, a veces te quiero. 

viernes, 6 de diciembre de 2013

El amor es así, un sinsentido.

Y de repente, algo cambia. Y sientes que tienes esa necesidad de hablar con él, porque es entonces cuando aparece tu sonrisa más sincera. Y le extrañas. Desearías estar a su lado y poder abrazarle, mientras apoyas la cabeza en su pecho. Porque de repente, ese te parece que debe de ser el lugar más bonito del mundo, y te mueres de ganas de visitarlo. Y piensas: “No puedo sentir esto. Es absurdo. No tiene sentido" Pero el amor es así; un sinsentido. 

jueves, 26 de septiembre de 2013

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Dices "No voy a ilusionarme", pero lo acabas haciendo. 
Dicen "No soy igual que todos", pero lo acaban siendo. 

lunes, 5 de agosto de 2013

Zapatos.

Lo importante de unos zapatos, es el camino que recorres con ellos. Así que cuando los escojas, asegúrate de que sean cómodos. Aún nos queda mucho por caminar.

domingo, 28 de julio de 2013

Vacía.

Está tirada en la cama. Coge el móvil. Nada. No hay ningún mensaje de él. Cierra los ojos. Tiene ganas de llorar, y sin embargo, se siente sin fuerzas para hacerlo. ¿Tan difícil es decirle si van a poder verse o no? Su cabeza da vueltas. En su interior, tristeza.  Quizás también indignación. Le ha mentido.
Tendría motivos para estar enfadada. Y sin embargo, quiere darle una oportunidad para arreglar las cosas. Dolor. Siente que la culpan de algo en lo que no ha tenido nada que ver. 
Si le le pidieran que dijera como se siente en una sola palabra, seguramente ésta sería vacía. 
Y quiere volver a llenarse. Llenarse de alegría. Llenarse de bienestar. Llenarse de confianza. Llenarse de todas esas cosas que él le transmitía. 
Le gusta mucho. Hacía tiempo que no encontraba a alguien que encajara así con ella. 
Y con toda la mierda que tiene ahora mismo alrededor, podría decir que en los momentos con él, era únicamente cuando se sentía realmente feliz. Llena.
No quiere perder la oportunidad de seguir conociendo a ese chico maravilloso. 
Y aunque quizás sea pronto (o tarde) para decirlo, no quiere perderlo a él. No quiere perder su sonrisa. Ni la manera en que la mira. O la forma en la que se muerde el labio, que tanto le gusta. 
Aunque quizás ya sea tarde. Quizás ya este todo perdido. 
Quizás, lo único que le queda, es quedarse vacía.

miércoles, 24 de julio de 2013

Miedo al sol.

Y entre la oscuridad aparece de repente un rayito de sol. Y vuelve la ilusión. Te gusta ese rayito. Te da calor y haces que te sientas bien. Pero sabes que el sol quema. Así qué intentas ponerte protección solar del factor 50 e ir bajo una sombrilla. Pero nunca es suficiente. El Sol siempre acaba quemando. Entonces piensas que estas destinado a quedarte en la oscuridad, y le acabas teniendo miedo al sol.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Me encantas.

Me encantas feo :) Y me encanta llamarte feo, aunque en realidad piense que no existe nada más bonito que tú. Igual que me encanta llamarte tonto. Porque no eres un tonto cualquiera, eres el tonto que me hace sonreír. Me encanta cuando vienes a buscarme, y te veo esperando en el portal. Me encantan tus ojos y la forma en que me miras. Me encanta tu sonrisa, que es la que provoca mi sonrisa. Me encanta abrazarte fuerte y que me abraces, y sentirme en el lugar más seguro del mundo, y no querer que me sueltes nunca. Me encanta el simple hecho de pasear por la calle cogida de tu mano. Me encantan tus besos. Mucho. Y me encantan todo lo que me hacen sentir. Me encanta todo de ti. Eres lo mejor que puede haber.
TE QUIERO (en mayúsculas)
(L)

domingo, 28 de abril de 2013

Lacasitos.

A veces, aparecen por casualidad en tu vida, personas que se vuelven con el tiempo imprescindibles para ti.
Ellas son ese tipo de personas. Llegaron sin avisar, se ganaron un pedazo de mí, de mi corazón, y ahora no me imagino sin ellas.
Son las personas que están a mi lado cuando estoy mal. Las que se preocupan por mí. Las que hacen todo lo posible por verme sonreír. Con las que paso grandes momentos.
A pesar de la distancia. Porque la distancia me puede impedir verlas, pero no que las eche de menos. Me puede impedir abrazarlas, pero no darles mi apoyo siempre que lo necesiten. Me puede impedir salir con ellas a tomar algo, pero no esas conversaciones locas con ellas. Puede impedirme secar sus lágrimas, pero no intentar hacer todo lo posible para hacerlas sonreir. Puede impedirme muchas cosas, pero nunca podrá impedirme quererlas.
Porque las amistad a distancia, no es fácil, pero ellas me han enseñado que, cuando es verdadera, se puede mantener.

Os extraño mucho, y os quiero más aún.



Esto.

Ven, acércate. Despacio. Pégate más, quiero sentir el roce de tu piel. Abrázame. Recorre mi espalda con tus manos. Susúrrame al oído que me quieres. Quítame la ropa. Mírame a los ojos y dime que soy bonita. Bésame. Muérdeme el cuello. Hazme el amor. Llévame al cielo. Veamos juntos las estrellas.

jueves, 21 de marzo de 2013

Tormenta.

Dicen que después de la tormenta siempre viene la calma, pero en mi caso, sólo deja de llover.
Nunca sale el sol. Cuando parece que va a aparecer, llega un rayo y vuelve a teñir el cielo de negro.

Rara.

Siempre fui la chica rara. La que estaba sola, a la que le costaba hacer amigos... Incluso de chiquita. Recuerdo que a veces mi madre me preguntaba: ¿Y con quien jugaste hoy en el recreo" y con vocecilla tímida le contestaba: "Con nadie, estuve sola. Es que los niños jugaban a luchas y a peleas, y las niñas no me dejaban jugar con ellas". Con los años parecía que iba abriéndome paso en el grupo, y que conseguí hacer algún amigo, pero el tiempo me demostró que no lo eran. Que tan rápido como venían, se iban. O quizás no tan rápido. Algunos se quedaban por un tiempo, incluso algunos llegaban a estar años en mi vida. Pero al final se van, siempre se van.
Parece ser que no tengo gancho para las personas.
No se porque. No creo que sea una mala persona. Es más, cuando una persona me importa, lo doy todo por ella. Es cierto que al principio soy tímida, y me cuesta hablar, pero poco a poco Laura va saliendo de dentro.
Quizás el problema sea que me encariño demasiado rápido de las personas.
Sea lo que sea, el caso es que siempre he estado "sola"
Rodeada de gente, pero con esa sección de estar sola, de vacío...
Y duele. Duele no tener a alguien con quien quedar y contarle tus cosas, duele no tener a alguien para las fiestas, duele no tener un hombro en el que llorar o un una mano que seque tus lágrimas...
Duele necesitar un abrazo, y no tener quien te lo de...

miércoles, 6 de marzo de 2013

"Feliz" día 6.

Still suena de fondo. Una y otra vez. La tiene en modo repetición. Las lágrimas brotan de sus ojos y ruedan por sus mejillas. "And I still miss you like deserts miss water..."
Ella también lo echa de menos a él. Mucho. Ya ha pasado una semana, y no ha sido capaz de alejarlo de sus pensamientos ni un solo segundo. Su recuerdo le duele demasiado, y hace que más lágrimas aparezcan.
Le gustaría decirle tantas cosas...
Coge su móvil, y empieza a escribir:

"Feliz día 6. Hoy deberíamos estar celebrando un mes más juntos, y sin embargo, celebramos nuestra primera semana separados. Espero que al menos uno de los dos tengo un buen día, y está claro que no voy a ser yo. Todo esto esta siendo muy difícil para mí. Más de lo que pensaba. Te echo de menos a cada instante, y tu recuerdo me duele tanto, que siento en cualquier momento me voy a romper en mil pedazos.
Lo siento. Siento haberte querido tanto, siento haberte dado lo mejor de mí, y que no haya sido suficiente para ti, para que esto saliera bien.
Ojalá hubiera sabido hacer las cosas mejor.
Me encantaría recibir un mensaje tuyo que pusiera "Te echo de menos", pero se no que lo recibiré, al igual que se, que no podría perdonarte a no ser que hicieras algo para demostrarme que realmente te importo de verdad.
La verdad, ni siquiera se porque estoy aquí escribiéndote esto. Será porque aún te quiero. Será porque siempre te quise..."

Busca su nombre entre los contactos. Ya no tiene detrás el corazón que lo diferenciaba del resto de gente en la agenda. Lo selecciona.
Y ya está. Desea darle a la tecla, enviar, pero sabe que sólo servirá para hacerse más daño.
Así que borra todo lo escrito, y deja el móvil a un lado.
Y abrazada a su almohada, llora, mientras Still sigue llenando el silencio de la habitación.

domingo, 3 de marzo de 2013

Duele.

Y duele tanto, que sientes que en cualquier momento, te romperás en mil pedazos.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Él.

Puede que sea un idiota, pero no es un idiota cualquiera. Es MI idiota. El que me hace feliz. El que es capaz de hacerme sonreír con cualquier tontería. El que hace que los momentos de vuelvan únicos gracias a pequeños detalles. Al que quiero más que a nada.
<3

miércoles, 28 de noviembre de 2012

A mi manera.

No entiendo. No entiendo porque la gente se mete en la vida de los demás. ¿De verdad no tenéis nada mejor que hacer? No soy importante. No soy un modelo a seguir. No tengo una vida interesante. Sólo soy una chica de casi 22 años, que quiere vivir su vida. Y quiero vivirla a mi manera, sin que nadie me diga lo que tengo que hacer, sin que nadie este pendiente de mis decisiones y sin que nadie juzgue mis actos.
Quiero crecer, tropezar, caer, levantarme, soñar, volar, cometer errores y aprender de ellos, ilusionarme y aprender a soportar las decepciones, saber que puede haber dolor, pero también alegrías, enamorarme y si me rompen el corazón, recoger los pedacitos para volver a juntarlos.
Así que no se preocupen, no tienen que decirme que hacer ni que no hacer, no intenten manejar mi vida, porque yo soy la única que tiene las riendas de la misma.
Vivan su vida y no se preocupen, que yo viviré la mía, siempre a mi manera.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Harta.

Estoy harta de ver como la gente usa palabras como gorda o fea como insultos. Millones de chicas, por culpa de palabras como estas, sufren graves enfermedades como depresiones, trastornos alimenticios, muchas incluso se auto lesionan, pero entonces ustedes dirán que sólo buscan llamar la atención.
Querida sociedad, deje de clasificar, de poner etiquetas, deje de juzgar a la gente sin conocerla.
La belleza es algo subjetivo señoras y señores, y lo que a algunos puede no agradarles, a otros puede enamorarles.
Además, ¿quien o qué marca la diferencia entre lo guapo y lo feo? ¿Cuál es la línea que separa la delgadez de la gordura?
Déjenme decirles, que el físico, es sólo una fachada, debajo de la cual esta lo que realmente importa: la persona. Sus sentimientos, sus ideas, sus opiniones, su forma de ser.
Alguien que se molesta en ir más allá de la superficialidad, en rascar las paredes de esa fachada que es el físico y se moleste en conocer a la persona, será alguien que valga la pena.
A los que simplemente juzgan, les diré, que cada uno es como es. Si no les agrada lo que ven, no lo miren, libres son, pero no critiquen.
Vivid vuestra vida, sed felices, y dejad a los demás vivir sus vidas,tranquilos, que no os han hecho nada.

#teniaquedecirlo